El océano la escupió para cobrar venganza: Lanzaron a su abuela al mar por su herencia sin saber que habían firmado su propia condena.
El tintineo de las copas de cristal cortado resonó en el inmenso despacho de la mansión, ahogando el sonido de la lluvia que golpeaba los ventanales. Marcos, Valeria y Esteban alzaron sus copas llenas de champán francés, con los ojos brillando de pura avaricia. Frente a ellos, sobre el imponente Leer más









